Analogía de la langosta

¿Nos cambiamos el caparazón?

A veces me pregunto qué podemos hacer en una situación de sumo estrés,  cuando sentimos que nuestras costuras están a punto de explotar, como comentaba Mercé Roura hace unos días en un magnífico post.

Bien, esto es algo que yo misma he sentido y que, en ocasiones, veo que sucede a algunas personas con las que colaboro. Como afirma el rabino, es positivo sentir esa incomodidad  porque normalmente, es lo que no va a llevar al cambio, esa sensación de “no aguanto más”.

Quizás a veces merezca la pena apartarse un poco, tomar distancia de esta vorágine que nos tiene un poco atrapados y  de la que parece que solo somos conscientes cuando paramos. Irnos debajo de unas rocas, donde nadie nos vea, donde solo nos escuchemos a nosotros mismos y ver qué sentimos, qué nos tenemos que decir, qué queremos hacer.

Quizás también merezca la pena saber bien a dónde nos dirigimos, con quién, cómo, y el archifamoso: PARA QUÉ; y darnos cuenta de si el caparazón nos viene pequeño, si nos está presionando demasiado.

Como decía Coco Chanel: “Menos es más”.

Nuestra identidad no es simple, ni inmutable, va cambiando a través del tiempo por muchos motivos, por nuestras experiencias vitales, por nuestro grado de madurez y por diferentes motivos, así que yo creo es interesante cambiarse de traje, mutar, tomar conciencia y darnos cuenta de cuánto tiempo, si es que nos está sucediendo, llevamos sintiendo esto.

Es positivo parar, saber si nos sentimos cómodos o no, y e ir a la  acción.

Hace poco, alguien relacionado con mi vida laboral me hablaba de esto, del estrés, de su incomodidad, y cuando le pregunté que qué había pensado hacer, me dijo: “Pensar hasta ahora, que he decidido pasar a la acción, por eso te contacté”.

Pensar está muy bien, es necesario, pero cuánto tiempo, posiblemente sería buena idea pasar de pensar a la acción.

Recuerda, cuando sientas presión, que quizás sea buena idea irnos para luego volver con una ropa nueva que no nos apriete.

“Si me necesitas, silba. ¿Sabes silbar?”: www.organiccoaching.es

Os invito a visitar mi nueva web:

www.organictalent.es

Un abrazo y gracias por vuestro tiempo.

Anuncios

Sé feliz

Disfrutar los pequeños (grandes) momentos que nos regala la vida, tendría que ser una obligación, casi por ley.Quizás en ocasiones nos quedemos anclados en el pasado.

Otros momentos soñando con lo que nos deparará el futuro, que por cierto, depende en algunos aspectos de lo que nosotros hagamos. 

Creo que merece la pena mirar atrás solo para coger impulso, para darnos cuenta de que si una vez pudimos con determinada situación, hoy también podremos. 

También creo que vale la pena recordar que cada segundo de nuestra vida, es irrepetible, no va a volver. 

Muy feliz día y felices vacaciones a quienes ya las estéis disfrutando! 

#present #happy #justonelife #chances #happiness #innerpeace #people #fashion #headhunter #retail #enjoyyourlife #talent #recruitment 

El poder de la empatía

Cada vez que veo esta vídeo, me sonrío, 😉

Efectivamente, a veces creemos que somos empáticos y somos solo simpáticos…

No somos capaces de ponernos de verdad en la situación de la otra persona, y lo solucionamos con un: “bueno, ya pasará”, y seguimos con nuestra vida.

Sobre todo esto se da cuando nosotros estamos bien, y si seguimos recibiendo lo que queremos de esa persona, todo es perfecto. Si la otra persona se conforma con ese “bueno, ya pasará” es genial, porque uno sigue obteniendo lo que desea de la otra persona sin ser molestada.

También se puede dar el caso de que nosotros estemos mal y la otra persona también, entonces, ¿qué se hace en esos momentos? Yo planteo lo siguiente: ¿hablar?

.Empatía no es ver sufrir a una persona y hacer caso omiso pensando en que nosotros también estamos mal, ¿se trata de una competición?

Lo que de verdad mejora la situación del otro es la CONEXIÓN y para que se dé esa conexión y la empatía aparezca, para mí, tiene que ocurrir una cosa, y es fundamental:  que decidas tener CONTACTO con la otra persona, porque desde el silencio, poca conexión se puede dar. ¿No crees?

La empatía es dura, es vulnerable, como dice el vídeo, porque para ser empático, has de conectar con una parte de ti mismo, no la del ego, ya me entiendes, o quizás sí, si te sirve para darle una patada y echarlo fuera de tu vida. Para ser empático uno tiene que estar dispuesto a sufrir, y la mayoría de las personas, creo, no están por la labor.

Has de intentar reconocer el sentimiento de la otra persona en ti, y eso, lo sé, es doloroso.

 

 

Duele. Duele. Duele. DUELO.

proceso-duelo

DUELE.

Pues claro que duele, todos los duelos, duelen.

Cuando sentimos que hemos puesto toda nuestra ilusión, todo nuestro amor, todo nuestro esfuerzo, todo nuestro alma en una persona, en un trabajo, o en algo que anhelábamos, duele mucho si “eso” se esfuma, si eso se evapora.

Si hablamos del tema de las parejas, me viene a la cabeza lo típico de “una veces se gana y otras se pierde”. No me gusta mucho esto para casos así, tan emocionales. Desde mi punto de vista, se pierde, en general, ambas partes pierden.

Sin duda, si alguien me está leyendo (espero que al menos una persona, ;D) podáis pensar que la persona que toma la decisión sufre menos.

Pues bien, parece obvio decir que sí, ¿no? También, desde mi humilde opinión, es relativo, es decir, sí y no.

Quizás sufra menos en el proceso real (a nivel tiempo de la “despedida”), sin embargo, sería bueno preguntar qué estaba pasando antes en su interior, sin juzgar en exceso a nadie ni nada,  porque como decían nuestros padres de pequeños, “eso está feo”. 

Los duelos duelen, necesitan su tiempo. Por cierto, suele ser un año, una año porque uno comienza a pensar cosas de este estilo:

“Hoy hace tantos años desde que nos conocimos”

“Hoy haría 7 años de nuestra boda”

“Hoy hace 9 años desde que nos besamos la primera vez”

Y así un largo etcétera de sucesos que posiblemente necesiten un añito para cerrar página. Afortunadamente a veces es menos, como es lógico depende mucho de las situaciones.

Sobre todo para las personas que no han tomado la decisión hay varias etapas, que seguro que os suenan:

1/ Negación: NO, NO Y NO.  Algo así como:

Ni de coña, esto es un enfado, seguro que se le pasa”. O también algo así: “No puede ser, esto no me puede estar pasando a mí, es imposible”.

2/ Rabia + tristeza:

Esta es muy dura también, porque de repente, nos transformamos en personas desconocidas, algo así como una mezcla entre Mª Magdalena (la famosa Zarzamora también vale), y la niña del exorcista. Aunque utilice este tono, perdonadme, sé que se pasa horrible, yo misma lo he pasado en algún momento de mi vida, por eso mismo he puesto esos ejemplos, porque yo misma me sentía así. Para eso utilizo el tono “humor”, para no sentirme una víctima…

3/ La asimilación:

Por fin se empieza a ver la luz al final del túnel, bendita asimilación. Yo creo que esta es una fase de gran importancia, donde la introspección nos va ayudar mucho a evolucionar, a tomar conciencia sobre qué cosas podemos mejorar en adelante para que nos vaya mejor, para ser más felices e intentar darle un giro de 180 grados a nuestras formas (estereotipadas muchas veces) de llevar una relación.

4/ Aceptación:

 ¡¡¡Menos mal!!! Aquí, justo aquí, es cuando muchas parejas deciden acercarse de nuevo, asomar la patita otra vez en la vida de aquella persona que un día compartió momentos de tanta y tanta felicidad. Lo ideal, para mí, es que (si es posible) en las fases anteriores también se pueda conseguir, dando espacios cuando vemos que la otra persona sufre, que no le hace bien determinada comunicación, alejarnos un poco.

En fin, los duelos, duelen. Se enfadarán con nosotros, casi seguro. O nosotros con la otra parte. Sin sentido, sin un por qué y sin un para qué.

 Yo creo que merece la pena entender, ponerse en la situación de la otra persona, no tener nada en cuenta, EMPATIZAR, pensar en todo el amor que queda, aunque sea a otro nivel, y no decir nada, sólo entender.

Como dice la imagen:

Duele. Duele. Duele. Duelo.

Enfado. Tiempo. Acepto. Sano. Vuelo. VUELVO. (Yo añadiría esto, vuelvo)

Me he centrado en una separación de una pareja, y también ,por supuesto, con los duelos cuando alguien a quien amamos se va, para no volver, digo; con abortos, incluso tratamientos de fertilidad, desilusiones con amigos, etc. En definitiva, algo que nos provoca un terremoto interior y que hace que nuestros cimientos se caigan. 

Os mando un super abrazo (en especial a quien esté pasando por un duelo). Mil gracias por leerme y por dedicarme un ratito, muchas gracias.

“Si me necesitas, silba. ¿Sabes silbar?”

Ana      www.organiccoaching.es

 

Si todos nos ayudamos, nadie se cae.

si-todos-nos-ayudamos

 

Me gusta saber que hay personas a las que de verdad les gusta ayudar. Ahora que pienso, yo más que ayudar, ya lo he comentado en alguna ocasión, prefiero el verbo “servir”. Tengo extrañas sensaciones con el verbo “ayudar”.

En las empresas, en las empresas con sus proveedores, sobre todo, en las empresas con sus con sus empleados, que son los suyos, su familia:

ayudar o servir. 

En tu día a día, a la señora que pide en la puerta del supermercado, a esa otra que se cae o que va cargada de bolsas. Al señor al que una chica joven le habla mal porque no vio un ceda el paso y le golpeó su coche. A ese niño que vemos al que le están insultado. Por supuesto, a la mujer que vemos que sufre maltrato, del tipo que sea. A tu madre o tu hermana, a tu ex, a tu pareja, a tus hijos y a tus amigos, a tus vecinos. A todo el que lo necesite y esté en tu mano.

Ayudar (por no liarme y seguir con el título del post) del corazón, desde el alma y sabiendo que mañana puede ser yo el que reciba esa ayuda, puro karma, o así debería ser.

Por otro lado, hablemos de los límites. El egoísmo sano está muy bien, sin embargo, si sentimos que hay personas que del win win piensan  que ambos son para sí mismos, win para mí y el otro también para mí, quizás sea mejor plantearse que esto es otra cosa. Esto es puro INTERÉS. Está en tu mano seguir o no ayudando, eso sí, recuerda:

“No expectativas no desilusiones”.

A todos los líderes que conozco (dentro de las organizaciones y fuera) les encanta ayudar, es algo intrínseco, es un denominador común de todos.

Si todos los que lo necesitamos nos unimos de verdad, desde el amor, desde el respeto, desde la humildad, desde la empatía, y vamos construyendo, como la imagen, un mundo mejor, donde nadie se quede en el abismo, a punto de caer al vacío…ahora lo estoy pensando y quizás esté soñando, lo sé, sin embargo, eso sería lo que de verdad me gustaría.

Tengo dos grandes amigas que ambas son activistas de Médicos sin fronteras. Las admiro y las respeto con todo mi ser, y las quiero con todo mi corazón. Una de ellas trabaja muy lejos de su casa para ayudar o servir, lo que más te guste, a personas que lo necesitan. Muchas veces se ha jugado la vida por ello. Tanto que aprender. Algún día, yo también me iré, lo sé. Gracias Anne y Carmen, sobre todo, por vuestra actitud ante la vida. OS QUIERO.

GRACIAS MIL a todas las personas que me habéis ayudado en algún momento de vuestra vida, a los que me ayudáis ahora y a los que me ayudaréis en el futuro. Gracias a vosotros, yo soy yo. Os quiero un montón.


Muchas gracias por leerme, os mando un fuerte abrazo. 

“Si me necesitas, silba. ¿Sabes silbar?”

Ana       www.organiccoaching.es 

 

 

 

 

¿Cuánto pesa tu vaso de agua?

Imagen

anaorganic

soltar vaso

Suelo hablar con personas que, en ocasiones, se sienten estresadas o agobiadas. Es normal, todos lo hacemos en un momento dado en nuestras vidas, parar ser más exacta, en varios, otras personas en muchos.

Pues he aquí la respuesta a cuando a mí me preguntan que cómo lo hago, cómo lo hago para superar situaciones dolorosas o de estrés.

No es magia, no se trata de eso. Obviamente, creo necesario conectar con aquello que no duele, con aquello que nos bloquea, con esa emoción que creo en la mayoría de ocasiones es miedo y tristeza, o ambas. Menuda pu**da cuando les da por venir juntas, lo sé.

El pensar demasiado, sobre todo, sin no hacer nada, sin pasar a la acción, hace que no sepamos ni qué hacer ni qué decir, yo me he visto en esas alguna vez.

Respira, en el sentido más amplio de la palabra, sin embargo…

Ver la entrada original 363 palabras más

The working dead

anaorganic

working deadYa es viernes, y una vez más os paso una reflexión que publiqué ayer en el periódico con el que colaboro, La Nueva Ruta del Empleo, por si os apetece leerla.

http://www.lanuevarutadelempleo.com/Noticias/working-dead

En esta ocasión hablo de la gran apatía con la que muchas personas dejan que su vida pase (lenta) por su actitud ante una situación en la que parece que el verbo vivir no se conozca, sino más bien el verbo sobrevivir.

El título le viene fenomenal, me hizo gracia escucharlo en una charla a una persona que admiro mucho, Fernando Botella, y me inspiró para hacer este post.

Un abrazote y gracias por leerme, Ana.

Ana      www.organiccoaching.es

Ver la entrada original