De la pena no se come.

compasion

Reflexión dominical:

iba yo por Madrid, paseando con mi perra, para no variar. Una señora, muy maja ella, la verdad, se me acerca y me dice que no la riña. Yo le digo que a ver, la riño porque cuando ve otros perros sale pitando, y aunque mi barrio no sea la M30, pues algún coche pasa…

Una cosa lleva a la otra, y me cuenta, que hay una chica, de unos 40 años (ella dijo “Señora”, pero yo lo he cambiado porque tengo 43) estaba el otro día en la Iglesia de San Nicolás, ni idea, la verdad. Pues la mujer, cuando cerraron la Iglesia, se quería quedar dentro. Vamos, era una mujer que vive en la calle. No quería salir a su mundo real. 😦

Luego, me contaba ella, entró a una cafetería de “mucho nivel” y también la vio, dice que con la misma bolsa llena de trastos (quizás ropa de abrigo, o una manta, no lo sé), y me decía ella, la señora, que le dio mucha, mucha pena…me lo repetía todo el rato. Mucha, mucha pena.

“Ok”, le dije yo. Y luego añadí, con la mejor de mis sonrisas: “¿Y qué más?

“¿Cómo?”. Me dijo ella.

“Sí, que si además de sentir pena… ¿hizo algo más? no sé, le preguntó que en qué la podía ayudar, ¿le habló?, no sé… ¿hizo algo?

El día antes había sido el día de los derechos humanos, y una vez más…manda huevos que tenga que haber un día de los derechos humanos, un día para que respetemos a los gays y demás personas que viven de manera distinta a los “normal”,  otro para los niños con parálisis, otro para que nos acordemos de los enfermos de cáncer o SIDA,  y largo etcétera…A ver, que yo me uno a estos días, pero que me quedo con esa sensación de…

¿En serio, y por qué no nos acordamos de todos los que sufren todo los días?

La pena no da de comer, ni abriga, ni el cuerpo ni el alma. Tampoco con la pena se compran medicinas, ni protegen  de cualquier peligro de los que hay cuando se vive en la calle.

Mientras buscaba imágenes, confieso, no podía evitar llorar, mucha pena, mucha, pero…¿Qué estamos haciendo por los demás? ¿Qué somos capaces de quitarnos para dárselo a otra persona?

Pido disculpas si ofendo a alguien, es una reflexión, y por supuesto, si se me saltan las lágrimas , entended que es porque yo misma, yo creo que podría hacer más. Hago algunas cosas, que los más cercanos saben, sin embargo, puedo hacer más.

Sentir pena, está muy bien, pero no basta, ni mucho menos. Y ahora va la pregunta del millón:

¿Qué te gustaría que hicieran por ti si vivieras en una situación límite? 

PUES HAZLO. SIN MÁS, HAZLO.

Esto, queridos, tiene mucho que ver con coaching, mucho que ver, hablamos de empatía, de respeto, de humildad, de amor, de compasión.

Hablo de mirar por los demás, de tratar al resto pensado que en ese lado podríamos estar nosotros, y mirar siempre al otro estando nuestras cabezas (como mucho) a la misma altura, y si es un poco por debajo, pues estaría muy bien, vamos, humildad.

Esto tienen que ver mucho con headhuntig también, hablo de cercanía, de personas con alma, de gente con corazón, de seres humanos capaces de mirar a los ojos al sufrimiento. Este tipo de personas, son las que a mí me interesan, en mi vida, personal y laboral, que casi viene siendo lo mismo, al menos yo pongo pocas diferencias.

Un buen líder ama a los demás, se preocupa de corazón por los demás, les pregunta si están bien, en qué les pueden ayudar. Un líder ha de ser una buena persona antes. 

Recuerda: “Si me necesitas, silba”.

  • Os recomiendo, hablando del granito de arena que podemos aportar cada uno para un mundo mejor: Cambia para cambiar el mundo. Un libro recién salido del horno de Héctor Trinidad, colega de profesión, runner y gran apasionado por la vida y los que laconoonemos:

https://www.facebook.com/cambiaparacambiarelmundo/
https://www.facebook.com/H%C3%A9ctor-Trinidad-862626660540243/
https://twitter.com/CambiaElMundo3

Para finalizar, os recomiendo de corazón que echéis un vistazo a Héctor Trinidad y a su recién estrenado “hijo”. Hablando de cambios y de mundo, su libro se llama “Cambia para cambiar el mundo”

Gracias por leerme, muchas gracias, y os mando un fuerte abrazo.

Ana http://www.organiccoaching.es

 

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17 pensamientos en “De la pena no se come.

  1. Ni más, ni menos. Mucha caridad cristiana pero poco aplicar las enseñanzas bíblicas… “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis”.
    Con dedicar un día al año a cualquier causa y donar por medio de un sms ya sacamos brillo a nuestra conciencia. ¡Cuánto camino por recorrer!
    Un abrazo, Ana.

    • Joooooo****er, te acabo de leer y un escalofrío ha recorrido todo mi cuerpo. Me gusta que tú también digas las cosas como las piensas, sin mucho adorno, tal cual. Ya lo ves, pensamos igual. Y el día a día? El otro día un chico/señor (no le vi la cara) vomitando en un banco en plena calle Atocha. Cuántas personas crees que hicieron algo? Cuántas personas crees que le preguntaron si le podían ayudar? Pues eso, cero. Sé que es una mierda ver esas cosas, porque duelen, pero no sé, un poco de humanidad, tal vez??? Solo un: “qué puedo hacer por ti? Por favor, dímelo!”. No creo que sea mucho, vaya…
      Sí, queda mucho, mucho…
      Otro abrazo, 😔

      • A veces soy hasta demasiado directa, pero prefiero eso a las medias tintas.
        No perdamos la esperanza, ya sabes que dicen que pequeños actos llevados a cabo por muchas personas consiguen cambiar la realidad 😉

      • Sí, yo a veces pienso que qué concepto se tendrá de mí, ñor lo mismo, soy muy directa, y si da la sensación de que estoy enfadada, es porque quizás lo esté un poco…
        Esto tiene que cambiar, porque a mí, el corazón se me rompe en millones de pedazos cuando veo los informativos.
        Un abrazote!!!

      • 🙂 Sospecho que nos pasa algo similar y no es enfado, es vehemencia y pasión. La tibieza no es solución. Suelo decir ante según qué situaciones que solo hay dos elecciones posibles: o blanco o negro, y que no existe posibilidad de elección entre la gama de grises. Con el dolor humano, con la necesidad, con la injusticia… o estás o no estás, pero es imposible estar a medias.

      • Sí, por eso me alucina cuando hay personas que dicen que los que viven en la calle es porque quieren…Preguntas: ¿Qué te hace pesar que eso es así?, ¿Cómo lo sabes?
        En fin, yo te diré que estoy muy dolida y muy cansada, enfadada y alguna cosa más de ver imágenes en la poca televisión que veo. Me pregunto ahora mismo ¿para qué nos las ponen? La mayoría se quedan impasibles y sobre todo, los gobiernos, ¿qué coño hacen?
        ¡Un abrazote y feliz finde!

      • Precisamente nos machacan con esas imágenes por eso: para que a fuerza de verlas las incorporemos a nuestro paisaje vital y las veamos “noemales”. El exceso de información provoca que no seamos capaces de “digerirla” y la veamos como algo normal. Unos miles de muertos más en Siria, unos millones de estafa más aquí y allá… ya es tan “normal” que deja de afectar a la mayoría pasiva, pegada la nariz al móvil.
        ¿Conoces la fábula de la rana a la que sumergen en una olla de agua fría?… ¡Pues lo mismo!

      • Jo, pues yo no puedo parar de llorar, la verdad…Con los estafadores sí me pasa eso, ya lo he normalizado, muy fuerte…
        Pero cuando veo imágenes de esas personas, pienso, joder, como mi sobrino, esa señora podría ser mi madre, esa tía…yo, esos de ahí mis amigos…Y lloro. No entiendo nada de política, cero, pero es de EGB que con todo lo que se han llevado los políticos corruptos se podría haber hecho algo. Y que Trump, sus millones, los podría invertir a abrir, no en cerrar, y que esos autobuses vacíos…no sé, vaya mundo. Siempre lo digo, anoche mismo con un amigo: yo soy muy feliz, pero solo si me quedo en mi micro mundo, si no, la tristeza me atrapa. Dentro de unos años veremos dónde acabo yo, no dejo de darle vueltas a algunas historias…

      • Afortunadamente, el mundo no anda peor porque algunas personas todavía tienen la capacidad de llorar intacta.
        Y, entre tú y yo, si no buscamos un lugar en el que refugiarnos un poco de la fealdad del mundo, seguro que acabaremos contagiadas. Tú escapas a tu micro mundo; yo a mi Isla Imaginada.

      • Se me fue el dedo, disculpa, estoy agotada, 😉
        Eso, es de la rana que se muere en vida, así sin enterarse le va a pasar a más de una persona.
        El día menos pensado, con tu permiso, escribo sobre ello.
        ¡Muchas gracias!

      • Ana, de ninguna manera tengo que darte mi permiso para que expreses lo que piensas.
        Lo bueno de los blogs (de hecho creo que es lo mejor de ellos), es que ejercen una corriente de inspiración que nos ayuda a todos a ir un poco más allá.
        ¡Deseando ya leer tu entrada! Un abrazo.

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